Apenas unos días después de su lanzamiento, el equipo de OtherSide Entertainment ha tomado nota de las críticas de la comunidad sobre la falta de opciones de personalización en Thick as Thieves. El director del juego, Jeff Hickman, ha confirmado que se están preparando dos actualizaciones críticas para solucionar problemas de accesibilidad y confort visual que han empañado el debut de este simulador de robos en Kilcairn.
La primera actualización llegará de forma inminente, probablemente en cuestión de días. Este parche se centrará en los ajustes visuales que los jugadores han estado pidiendo a gritos: un selector de campo de visión (FOV), la opción para desactivar el desenfoque de movimiento (motion blur) y ajustes para eliminar el balanceo de la cámara y de las manos del personaje. Para un juego en primera persona donde la precisión y la observación son vitales, estas opciones no son solo cosméticas, sino esenciales para evitar el mareo y mejorar la experiencia de infiltración.
Además, este primer paquete de mejoras incluirá limitadores de FPS y ajustes de sensibilidad del ratón, permitiendo una optimización más fina para los usuarios de PC. Es un movimiento rápido por parte de los desarrolladores que demuestra que están escuchando activamente las reseñas en Steam y el feedback de la prensa especializada.
La segunda gran actualización está prevista para dentro de unas dos semanas y abordará uno de los puntos más polémicos: el mapeo de teclas. Hickman explicó que implementar la reasignación completa de controles es un proceso más complejo técnicamente, por lo que requiere un poco más de tiempo de desarrollo y testeo para asegurar que no rompa las mecánicas de sigilo de Thick as Thieves.
Resulta alentador ver una respuesta tan directa. Aunque estos ajustes deberían haber estado presentes desde el primer día, la hoja de ruta clara para implementarlos calma las aguas para quienes prefieren esperar a que el juego esté más pulido antes de lanzarse a las sombras de Kilcairn.
