El núcleo de esta actualización es el Omnium Folio, un registro rúnico que servirá como el nuevo eje de poder personalizable. A diferencia de sistemas anteriores que se sentían como un peso, el Folio promete una flexibilidad que permite adaptar las facultades de nuestro héroe a medida que exploramos los nuevos territorios. Hablando de exploración, las zonas de Val y Naigtal abren sus puertas mediante un sistema de rotación semanal, donde los jugadores deberemos dar caza a los líderes del Vacío para asegurar la estabilidad de Azeroth.
Para los amantes de las estancias, llega Sporefall. Se trata de una banda de jefe único contra Rotmire, disponible en todas las dificultades hasta Mítico. Es un encuentro intenso que destila la esencia de las mecánicas más exigentes sin el relleno habitual de los pasillos de una raid convencional.
Uno de los cambios más celebrados es, sin duda, la eliminación del daño de durabilidad durante los eventos de combate. Se acabó el tener que reparar el equipo tras cada encuentro intenso, una barrera económica y logística que finalmente Blizzard ha decidido retirar para agilizar el ritmo de juego.
- 27 de junio: Comienza el micro-evento Darkspear Dash.
- 30 de junio: Regresa Turbulent Timeways con mazmorras de Dragonflight y recompensas exclusivas (hasta el 11 de agosto).
- 7 de julio: Apertura del nuevo capítulo con el contenido de Zul'jan.
Esta actualización consolida una dirección más amigable con el tiempo del jugador, permitiéndonos centrar la atención en la narrativa y la personalización del Omnium Folio en lugar de en el mantenimiento tedioso de nuestras armaduras.
