Este cambio de motor no es solo un capricho visual; redefine por completo cómo interactuamos con el entorno. La novedad más relevante para el meta táctico es el rediseño de la vegetación. Ahora, la hierba alta funcionará como un sistema de ocultamiento real, permitiendo a los tanques ligeros y cazacarros aprovechar el follaje de una manera mucho más dinámica y visualmente coherente.
El parche introduce Sierra Picada, un nuevo mapa diseñado meticulosamente con zonas segregadas para cada rol. Los pesados encontrarán corredores de combate directo, mientras que los flancos ofrecen el terreno irregular ideal para las maniobras de los tanques medios. Los carriles de tiro están más definidos, lo que debería reducir esos momentos frustrantes donde recibes un disparo desde un ángulo imposible de predecir.
A nivel de sensaciones, los efectos visuales de los proyectiles y los impactos han sido reconstruidos. Wargaming busca que cada disparo se sienta con mayor peso y potencia, pero manteniendo una limpieza visual necesaria para que el caos de la batalla no nuble la toma de decisiones. Es un equilibrio difícil de lograr, pero vital para el juego competitivo.
Sin embargo, este salto tecnológico tiene un coste. La optimización para el nuevo motor significa que el soporte para algunos dispositivos de gama muy baja llegará a su fin. Es el precio a pagar por un entorno destructible y efectos de partículas que finalmente ponen al juego a la altura de los estándares modernos de simulación de combate vehicular.
