Esta nueva mecánica introduce el rastreo pasivo de señales de radar. A diferencia de los misiles convencionales, los ARM no necesitan que el avión emisor mantenga un bloqueo; en su lugar, el misil busca y persigue activamente las emisiones de radar del enemigo, ya sean de vehículos terrestres, barcos o incluso otros aviones.
Para gestionar esta potencia de fuego, el sistema ESM mostrará una pantalla dividida por sectores donde los pilotos podrán identificar las fuentes de señal. No será un sistema de "disparar y olvidar" genérico: los buscadores de estos misiles están sintonizados con bandas de radar específicas. Esto significa que los jugadores deberán elegir el armamento adecuado según el tipo de amenaza que esperen encontrar en el campo de batalla.
Entre las nuevas incorporaciones al arsenal destacan:
- AGM-88 HARM (A/C): El estándar estadounidense para la supresión de defensas aéreas.
- ALARM: La variante británica con capacidades tácticas únicas.
- Kh-31P y Kh-58: La respuesta soviética de alta velocidad para neutralizar radares.
- YJ-91: Misiles avanzados para el arsenal chino.
Este cambio desplaza el meta hacia un juego de gato y ratón mucho más técnico. Los operadores de SPAA ya no podrán mantener sus radares encendidos indefinidamente sin convertirse en el blanco prioritario de un HARM. La gestión de las emisiones se vuelve tan crítica como la puntería, obligando a los jugadores a coordinar mejor sus defensas y ataques electrónicos.
