El cambio más radical llega con el Jegeo Payload de Dokkaebi. Olvidaos de las llamadas globales automáticas; ahora su habilidad requiere un objetivo específico. Si el defensor ignora el hackeo, el dispositivo explotará infligiendo 40 HP de daño y dejando un rastro de fuego. Para compensar esta mayor complejidad técnica, Dokkaebi recibe el nuevo rifle de asalto XK23 (49 de daño, 675 RPM), aunque pierde sus granadas aturdidoras para evitar que sea una operadora demasiado autosuficiente.
Gridlock también recibe un buff necesario para sus TRAX Stingers. Aunque su cantidad total se reduce de 4 a 3, cada uno ahora tiene más salud y aplica efectos de cojera y un rastro de sangre a los defensores que los pisen. Esto transforma a Gridlock en una herramienta de control de flancos mucho más letal, obligando a los defensores a revelar su posición no solo por el sonido, sino por la evidencia física de su paso.
En cuanto a la movilidad, Zofia vuelve a ser 2 de velocidad y 2 de salud. Este cambio es vital para recuperar su rol como atacante móvil capaz de reaccionar rápido tras usar su lanzador KS79 Lifeline. Además, el nuevo rifle XK23 no será exclusivo de Dokkaebi, ya que se integrará en los arsenales de Rauora y Sens, ofreciendo una opción de daño sólido y cadencia controlable para estos operadores.
Otros ajustes menores incluyen un aumento en el rango de captura de los Pest de Mozzie y una mejora en la distancia de escaneo del sensor cardíaco de Pulse, refinando la capacidad de denegación de información y detección en el bando defensor.
