Este cambio no es solo estético; transforma al Baryonyx en un acechador mucho más peligroso en entornos fluviales. Al mantenerse pegado al lecho acuático, los jugadores tendrán un control más preciso durante la caza, alejándose de la flotabilidad errática de versiones anteriores. Además, el equipo está puliendo el sistema de skins basado en gradientes de textura. Este nuevo método promete una personalización más detallada, aunque los desarrolladores han confirmado que mantendrán controles estrictos en servidores oficiales para evitar colores que rompan la atmósfera de supervivencia realista.
En cuanto a la jugabilidad general, hay noticias excelentes para quienes disfrutan de la interacción con el entorno:
- Adiós al coste de energía por arrastre: Se eliminará el consumo de stamina al arrastrar cuerpos, facilitando el transporte de presas a zonas seguras.
- Progreso del Parasaurolophus: Se están finalizando sus animaciones de cambio de postura y sus vocalizaciones únicas, dándole una identidad sonora inconfundible.
- Ajustes de combate: El equipo de control de calidad está solucionando errores en el daño por reflexión del Kentrosaurus y problemas detectados en los enfrentamientos entre Tyrannosaurus.
El reciente hordetest del Kentrosaurus fue un éxito en cuanto a estabilidad, aunque el equipo sigue trabajando en fallos persistentes del sistema de guardado. Para los jugadores, estas actualizaciones significan un meta más fluido donde la gestión de recursos se vuelve menos tediosa y la especialización de cada especie cobra mayor relevancia en el ecosistema de The Isle.
