Para aquellos que llevamos años perfeccionando nuestras builds en The Elder Scrolls Online, este cambio es masivo. No se trata solo de añadir más poder, sino de forzar decisiones tácticas reales. El sistema introduce una línea de habilidades pasivas completamente nueva con cinco opciones por clase, pero aquí está el truco: solo recibiremos dos puntos de Maestría de Clase por personaje.
Esta limitación significa que no podrás tenerlo todo. Tendrás que elegir qué aspectos de tu rol quieres potenciar, creando una especialización que realmente distinga a tu héroe de otros de la misma clase. Para acceder a este poder, primero deberás demostrar que dominas tu senda, alcanzando el nivel 50 en las tres líneas de habilidades de clase base. Además, el sistema requiere que el subclasificado esté desactivado, manteniendo el enfoque en la identidad pura de tu clase.
Entre los cambios destacados, los Caballeros Dragón, Necromantes y Arcanistas recibirán pasivas específicas que alterarán su rendimiento en combate. Por otro lado, los Guardianes tendrán pasivas genéricas temporales mientras el equipo termina el rediseño completo de la clase. Esta actualización promete sacudir el meta actual, obligándonos a replantearnos cada pieza de equipo y cada punto invertido para maximizar la eficiencia en las Tierras de Oblivion o en las arenas de PvP.
