Grinding Gear Games ha lanzado una de las actualizaciones más ambiciosas hasta la fecha. El núcleo de esta expansión es el sistema de artesanía Verisium Runeforging, que nos permite imbuir equipo con runas antiguas, ofreciendo una capa de personalización de objetos que promete sacudir el meta actual. Esta nueva divisa no es solo un recurso más; es la clave para desbloquear el potencial de las builds en una tierra donde la corrupción de los antiguos está volviendo a brotar.
La Revolución del Atlas: Origins of Divinity
El cambio más impactante para los veteranos es, sin duda, el sistema Origins of Divinity. Se ha eliminado la ganancia tradicional de puntos del Atlas en favor de una estructura de Fortalezas. Ahora contamos con un árbol pasivo del Atlas expandido a más de 300 nodos, lo que permite una especialización sin precedentes en el contenido que prefieras farmear.
A esto se suma el sistema Masters of the Atlas, que introduce una progresión similar a las ascendencias pero enfocada exclusivamente en el endgame. Con la llegada de PNJ como Jado, Hilda y Doryani, tendremos árboles de habilidades específicos para optimizar mecánicas como Delirium o Breach, que han recibido actualizaciones visuales y mecánicas importantes.
Nuevas Clases: El Monje y la Cazadora llegan al combate
La actualización 0.5.0 también expande el abanico de personajes con dos nuevas clases de ascendencia:
- Martial Artist (Monk): Enfocado en el combate cuerpo a cuerpo visceral y la movilidad extrema.
- Spirit Walker (Huntress): Especialista en ataques a distancia y el uso de espíritus de la naturaleza para controlar el campo de batalla.
Con el retorno de mecánicas clásicas como Ritual y Fate of the Vaal totalmente integradas en el nuevo árbol, Path of Exile 2 se siente más robusto que nunca. La profundidad del sistema de runas junto a la libertad del nuevo Atlas asegura que los jugadores tendrán cientos de horas de experimentación por delante.
