El cambio más impactante de este parche es la duplicación de la salud de todas las torretas centinela. Este buff del 100% permite que nuestras defensas aguanten mucho más que un simple roce de un Terminid, transformando el control de zonas de una táctica arriesgada a una estrategia viable en dificultades altas. Además, el Exoesqueleto ha visto reducido su tiempo de reutilización de 10 a 8 minutos, permitiendo un despliegue más frecuente de potencia de fuego pesada en el frente.
Para los amantes de la artillería orbital, los bombardeos de 380mm y 120mm han recibido ajustes en su daño y dispersión, haciéndolos herramientas mucho más fiables para limpiar nidos o fábricas de Autómatas sin depender exclusivamente del azar. El tanque Bastion también ha sido rebalanceado con un blindaje que ahora resiste mejor los ataques menores, consolidándose como la punta de lanza necesaria en misiones de asalto.
¿Cómo cambia el flujo del combate con estas mejoras?
Más allá de los números, la jugabilidad se siente más fluida gracias a cambios de calidad de vida muy solicitados. Ahora es posible recargar mientras realizas un salto de emergencia (dive), lo que elimina esos momentos de vulnerabilidad crítica al intentar poner distancia con un Acechador. También se ha implementado la recarga retardada, evitando que desperdicies animaciones si necesitas interrumpir el proceso.
La guerra galáctica se expande con el nuevo bioma Forestal de otoño, un entorno visualmente impresionante que llega junto al terminal 'Control Center', un nuevo objetivo que permite rastrear el progreso de las campañas en tiempo real. Con enemigos como los Cazadores y Escupidores ajustados para ser menos frustrantes, este parche es una invitación directa a experimentar con builds que antes se sentían demasiado frágiles para la gloria de la Supertierra.
