El cambio más significativo para los jugadores competitivos es la corrección del exploit de Force Attack. Esta mecánica, que permitía ciertas ventajas no intencionadas en el empuje de líneas de frente, ha sido ajustada para garantizar que las ofensivas sigan las reglas lógicas del combate terrestre. Además, se ha solucionado un error crítico que impedía la correcta selección de países en la pantalla de inicio cuando se utilizaban mods, un alivio para la enorme comunidad de creadores de contenido del juego.
En cuanto al balance regional, el sudeste asiático y Oceanía reciben ajustes necesarios. Países como Siam (SIA), Indonesia (INS/HOL) y Australia (AST) han visto retoques en sus árboles de prioridades nacionales para suavizar su progresión. Un detalle técnico que los almirantes agradecerán es el cambio en el rasgo Blockade Runner; el requisito de velocidad se ha reducido de 37 a 32 nudos. Esto permite que los barcos de reparación y escoltas más lentos puedan beneficiarse finalmente de este rasgo, optimizando la supervivencia de las flotas en misiones de largo alcance.
La inteligencia artificial también ha recibido atención, especialmente en cómo gestiona las ofertas de préstamo y arriendo (lend-lease). Ahora, la IA evaluará mejor sus propias necesidades antes de vaciar sus almacenes, lo que debería resultar en un comportamiento más realista de las potencias aliadas durante el conflicto global. Entre otros ajustes menores, se han corregido errores visuales en las mecánicas de los DLC y problemas con la asignación de comandantes, asegurando que el despliegue de tropas sea tan fluido como dictan tus planes de invasión.
