Lo primero que notarán los jugadores más veteranos es el ajuste en la tasa de ganancia de organización. Este cambio altera el ritmo de los frentes de batalla, evitando que las divisiones se recuperen tan rápido y obligando a una planificación más cuidadosa de las ofensivas. Además, naciones como Japón, Finlandia y el Imperio Qing han recibido cambios específicos en sus árboles de prioridades y mecánicas para asegurar que su progresión sea más coherente con el meta actual.
En el apartado de personalización, Paradox ha añadido una función pequeña pero muy solicitada: la capacidad de seleccionar fondos para el menú principal. Ahora podrás elegir entre varios artes del juego para personalizar tu pantalla de inicio. También se han integrado nuevos enfoques para naciones como Grecia, Brasil y el Congo, expandiendo las opciones narrativas y estratégicas en diversas regiones del mapa.
Para los entusiastas del multijugador, el parche 1.17.4 introduce una reducción en el envío de comandos innecesarios, lo que debería traducirse en una experiencia más estable y con menos desincronizaciones en partidas de larga duración. La IA también ha recibido una optimización de rendimiento, reduciendo el impacto en el procesador durante los años finales de la guerra, donde el lag suele ser un problema persistente.
Es importante recordar que, al tratarse de una beta abierta, los usuarios de Linux podrían enfrentar problemas de compatibilidad específicos que el equipo ya está investigando. Si quieres probar estos cambios antes del lanzamiento oficial, puedes acceder a la rama de beta en las propiedades del juego.
