Lo más relevante de este parche es el ajuste a la lógica de la IA respecto a la Enforce Landfriede. Los jugadores de estrategia saben que una IA que no entiende las restricciones diplomáticas rompe la inmersión, y este cambio busca precisamente que las naciones controladas por la máquina respeten mejor las treguas y pactos de paz internos. Además, se ha corregido el error visual que impedía ver correctamente a las unidades varegas, un detalle que los puristas de la historia agradecerán.
El equilibrio interno de los estados también recibe una sacudida importante. Varias burocracias han sido ajustadas para evitar que ciertas naciones se vuelvan imparables demasiado pronto:
- Debilitamientos (Nerfs): El Senado Imperial y las administraciones ritualistas ahora tienen penalizadores más realistas.
- Mejoras (Buffs): Los sistemas de Thémata y Romanitas han recibido ajustes positivos para mejorar su viabilidad a largo plazo.
- Diplomacia: El coste de las guerras sin Casus Belli (no-CB) ahora varía según la religión, añadiendo una capa táctica extra a la expansión agresiva.
Paradox ya mira hacia el futuro inmediato. Se espera que el parche 1.2.4 llegue a principios de la próxima semana, centrándose exclusivamente en el comportamiento de los ejércitos de la IA, la contratación de mercenarios y correcciones para el DLC Fate of the Phoenix. Para los que os preocupa el rendimiento, el estudio ha confirmado que la optimización técnica es la prioridad absoluta de cara al ciclo de desarrollo de la versión 1.3.
