La gran novedad es el Major Shop basado en tokens. Olvidaos de los precios fijos; ahora los precios de los stickers fluctuarán dinámicamente según la oferta y la demanda del mercado interno. Para protegernos de la volatilidad extrema, han implementado un sistema de reembolso de 24 horas si el precio cae drásticamente justo después de tu compra. Es un experimento económico fascinante que añade una capa de estrategia incluso antes de que empiece la fase de grupos.
Pero el cambio que realmente redefine el coleccionismo es el Souvenir-O-Matic. Por primera vez, no dependeremos exclusivamente de los paquetes de regalo aleatorios. Este nuevo sistema permite a los jugadores craftear armas de calidad Souvenir aplicando stickers dorados de equipos, autógrafos y mapas directamente sobre skins que ya tengan en su inventario. Esto abre un abanico de personalización brutal para los que buscamos combinaciones específicas sin pasar por el filtro del azar.
Como es habitual, el Viewer Pass regresa con el Pick'Em Challenge. Participar nos otorgará tokens que podremos canjear en la tienda o utilizar en el proceso de crafteo. Además, Valve mantiene su compromiso con la escena competitiva: el 50% de los ingresos se repartirá entre los organizadores, equipos y jugadores. Sin embargo, este año las tasas de regalías se ajustarán según el rendimiento, basándose primero en el seeding del VRS y finalmente en las posiciones finales del torneo. Es hora de pulir vuestras predicciones, porque el meta de los inventarios acaba de cambiar por completo.
