La primera fase del despliegue se centra en la nostalgia y la intensidad. El mapa Railway to Golmud regresa para ofrecer ese combate de vehículos a gran escala que define a la franquicia, ideal para los jugadores que extrañaban las dinámicas de BF4. Pero el cambio más significativo para el meta es la llegada del Ranked Battle Royale a REDSEC. Por fin tendremos un sistema de progresión serio donde la sinergia de patrulla no es solo una sugerencia, sino la única forma de sobrevivir al colapso de las zonas de combate.
El 9 de junio, la actualización 'Blastpoint' mantendrá el ritmo con el mapa Cairo Bazaar y, para alegría de los veteranos, el regreso del modo Obliteration. Este modo es puro caos estratégico: un maletín bomba, objetivos dinámicos y la necesidad de una coordinación perfecta para escoltar al portador mientras los vehículos enemigos intentan frenar el avance.
Para cerrar la temporada el 30 de junio, la fase 'High-Value Target' introducirá Tactical Obliteration, una variante más pausada y letal, junto a la versión casual del Battle Royale para quienes buscan una experiencia menos estresante. En cuanto al arsenal, la llegada de la PP-19 y el inhibidor de señal portátil (Handheld Jammer) promete agitar los enfrentamientos a corta distancia y el juego de información electrónica, herramientas clave para las unidades Dagger 1-3 en su lucha contra la influencia de la corporación Pax Armata.
