World of Warcraft: Mists of Pandaria (2012) es la cuarta expansión de este MMORPG, añadiendo el continente de Pandaria como nuevo escenario de conflicto entre la Horda y la Alianza tras la caída de Deathwing. Introduce la raza Pandaren y la clase Monje, además de sistemas como las Batallas de Mascotas y los Escenarios. Requiere el juego base y expande sustancialmente la narrativa y el contenido de progresión, centrándose en la lucha contra el Sha y la rebelión contra Garrosh Hellscream.
","tokens":{"input":3401,"output":127,"total":3528}}La historia se retoma tras el fin de la amenaza de Alamuerte, momento en el que el Jefe de Guerra Garrosh Grito Infernal aprovecha para atacar a la Alianza y expandir el territorio de la Horda en Kalimdor. Su asalto destruye la ciudad humana de Theramore, lo que provoca un resurgimiento de la violencia entre las facciones a nivel mundial. Una devastadora escaramuza naval deja a las fuerzas de la Alianza y la Horda varadas en la isla de Pandaria, oculta por la niebla y desafiando los mapas conocidos. Al establecer bases en este continente rico en recursos, ambos bandos entran en contacto con los nobles Pandaren, uno de sus pueblos más prolíficos. Esta raza antigua colabora con las facciones con la esperanza de dispersar a los Sha: seres efímeros y oscuros despertados bajo Pandaria por el conflicto sangriento.
\nEl conflicto se intensifica con la búsqueda de artefactos Mogu por parte de Garrosh, lo que conduce a una lucha interna dentro de la Horda y culmina en el Asedio de Orgrimmar, donde los campeones deben unirse para deponer al Jefe de Guerra, quien ha caído en la tiranía y ha desatado horrores usando el corazón de un Dios Antiguo.
\n\nEsta actualización implementó varias adiciones y refinamientos clave a las mecánicas centrales del MMORPG, enfocándose en la progresión y nuevas formas de interacción.
\n\nUna adición significativa fue la introducción de la raza Pandaren y la clase Monje. El Monje ofrece un estilo de combate único que combina cuerpo a cuerpo, sanación y daño, centrado en mecánicas de chi y brebajes.
\n\nEl límite de nivel se incrementó, permitiendo a los jugadores avanzar más en los sistemas de progresión del juego. Se añadieron nuevas zonas, mazmorras y bandas (raids) para soportar este aumento de nivel y avanzar en la narrativa a través de Pandaria.
\n\nEsta actualización introdujo los Escenarios, contenido de grupo instanciado a pequeña escala diseñado para tres jugadores, que sirve como un punto intermedio entre las misiones tradicionales y las mazmorras completas de cinco jugadores. Además, se implementó un sistema completamente nuevo: las Batallas de Mascotas, que permite a los jugadores coleccionar, entrenar y enfrentar a sus mascotas coleccionables en combate por turnos.
\n\nComo expansión, este contenido no es independiente. Requiere la instalación del juego base para acceder a las nuevas zonas, la historia, el aumento del límite de nivel y las características de juego. Generalmente, las expansiones anteriores se incluyen sin coste adicional con la suscripción al juego base actual, lo que significa que el acceso a este contenido se habilita al suscribirse a la versión vigente del título.
\n\nEsta actualización proporcionó una expansión y revisión sustancial del mundo del juego. Introdujo un continente completamente nuevo para explorar, una combinación de raza/clase inédita, y sistemas de juego totalmente nuevos como las Batallas de Mascotas y los Escenarios, ofreciendo muchas horas de nuevas misiones, exploración y contenido de banda de nivel máximo centrado en el conflicto que se gesta en Pandaria.
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Orgrimmar, heart of orcish civilization on Azeroth, was set ablaze by revolution. When Warchief Garrosh Hellscream revived the heart of the Old God Y’shaarj to empower his army, he desecrated Pandaria’s sacred Vale of Eternal Blossoms. This affront, alongside Garrosh’s increasingly dangerous conquests, led Horde rebels and Alliance stalwarts to assail the great walls of Orgrimmar, hoping to dethrone the tyrant before he ravaged an entire world. Alongside Thrall, champions of the Horde and Alliance fought their way to the Warchief’s lair beneath the city, where the battle grew so desperate that Garrosh absorbed the energies of the Old God to halt his downfall. It was not enough. At the behest of King Varian Wrynn, a defeated Garrosh was brought to trial before the August Celestials of Pandaria – but the scars of his rule will bleed for some time.

Garrosh Hellscream's quest for power in Pandaria leads him to excavate part of the sacred Vale of Eternal Blossoms in search of a sinister artifact, a decision that puts the Horde at odds with the Shado-pan and other influential pandaren. Meanwhile, in the Horde capital of Orgrimmar, Chieftain Vol'jin and the Darkspear trolls are declared traitors and hunted by the Kor'kron, Hellscream's personal guard. Vol'jin's people retreat to Durotar and the Barrens to gather supplies and reinforcements for their counter-strike, relying on the support of their former warchief, Thrall, and a particularly tenuous pact with the Alliance, whose interest in ending Garrosh's rule may not bode entirely well for the Horde...

While war between the Horde and the Alliance raged across Pandaria, the scattered mogu plotted a return to their terrible former glory. They rekindled their historical alliance with the Zandalari trolls, who managed to resurrect the tyrannical mogu emperor, Lei Shen the Thunder King, in the hopes of restoring mogu dominion over the continent. The valiant Shado-pan rushed to suppress their enemies, creating a task force, the Shado-pan Assault, originally composed of pandaren warriors and later supported by heroes of the Horde and Alliance. These fearless champions strove to defeat the Thunder King, though they also simultaneously served their factions' interests on Pandaria. Jaina Proudmoore led the Kirin Tor Offensive on a quest to uncover the source of all mogu power (and keep it from the Horde), and Lor'themar Theron took the Sunreaver Onslaught in search of mighty mogu weaponry to aid a daring plan…an insurrection against Warchief Garrosh Hellscream.

The conflict between the Horde and the Alliance entered a bloody new chapter in Pandaria. As the two factions' armies clashed on the shores of the continent, Warchief Garrosh Hellscream dispatched elite troops to find the Divine Bell—an ancient mogu artifact capable of endowing his soldiers with unimaginable power. Garrosh's bold and reckless actions, however, had dire consequences for the Horde, including the outbreak of violence against the Darkspear trolls and the expulsion of the blood elves from the once-neutral mage city of Dalaran. Although Garrosh claimed the bell, Prince Anduin Wrynn and the Alliance secret agents of SI:7 closely tracked the warchief's every move. On the highest peaks of Kun-Lai Summit, the brave prince thwarted Garrosh's plans, leading to the fabled mogu artifact's destruction.