BioShock es un título de acción-aventura con elementos de shooter y RPG, lanzado originalmente en 2014. La jugabilidad te sumerge en la ciudad submarina de Rapture, donde combinas disparos en primera persona con el uso de Plásmidos (poderes especiales) y Tónicos Genéticos para mejorar tus capacidades. La experiencia se centra en una narrativa profunda mientras exploras esta utopía en ruinas y mejoras tu arsenal.
La premisa sitúa al jugador en 1960, tras un accidente aéreo, donde se descubre un batisferio que conduce a las ruinas de esta metrópolis sumergida. El modo de juego principal se centra en la exploración y el combate en primera persona, pero se distingue por la incorporación de habilidades especiales.
El sistema de combate se basa en el uso combinado de armamento convencional y poderes biológicos conocidos como Plasmids. Estos Plasmids otorgan al jugador capacidades sobrehumanas, como lanzar rayos o fuego. Para complementar estas habilidades, existen los Gene Tonics, que proporcionan mejoras pasivas al personaje.
El jugador tiene la capacidad de mejorar sus armas a lo largo de la aventura. El juego se desarrolla como una experiencia narrativa guiada, donde las decisiones y la exploración del entorno son fundamentales para avanzar en la trama.
Las características centrales giran en torno a la sinergia entre el combate armado y el uso de poderes genéticos. La ambientación y la historia son pilares fundamentales, desarrollándose íntegramente dentro de los confines arquitectónicos y temáticos de Rapture.
El escenario es una ciudad diseñada bajo una filosofía objetivista extrema que ha colapsado sobre sí misma. La narrativa se desvela a través del entorno y de grabaciones de audio encontradas, construyendo el contexto de la caída de Rapture.
Para la versión en cuestión, se incluye soporte para controladores Bluetooth, permitiendo una alternativa al control táctil o nativo.