Lo que comenzó como una apuesta arriesgada por fusionar la precisión de un ARPG visceral con una perspectiva isométrica detallada ha logrado consolidar una base de jugadores masiva. Estos números no son solo estadísticas; representan el respaldo de una comunidad que ha visto cómo el título evolucionaba a través de parches constantes y ajustes de equilibrio que han refinado su exigente combate.
Para quienes esperan jugar desde el sofá, el estudio ha sido tajante: las versiones para PlayStation 5 y Xbox Series X|S no han sido olvidadas. El desarrollo de estas ediciones sigue en marcha de forma paralela al trabajo de la versión final. Este enfoque asegura que, cuando el juego abandone el acceso anticipado, lo haga con la optimización necesaria para brillar en hardware de consola, manteniendo la fidelidad visual que caracteriza a los creadores de Ori.
La transición hacia la versión 1.0 marcará un antes y un después en la narrativa y el contenido endgame. Aunque no se han detallado fechas exactas en este comunicado, el compromiso de Moon Studios sugiere que estamos entrando en la etapa final de pulido. Para los veteranos, esto significa que el meta actual pronto se enfrentará a su prueba definitiva con la llegada del contenido final que dará sentido a todo el equipo y las builds que hemos estado perfeccionando durante estos dos años.
