El lanzamiento de un nuevo héroe en Dota 2 siempre es un terremoto para la meta, y Largo, introducido con el Parche 7.40, no fue la excepción. Aunque su llegada el 15 de diciembre trajo consigo nuevas dinámicas de juego, también vino acompañado de la habitual avalancha de bugs que requirieron una intervención rápida por parte de Valve.
Ocho días después de su debut, llegó el Parche 7.40b, actuando como un parche urgente (hotfix) esencial para estabilizar el juego. El enfoque principal, como era de esperar, estuvo en el nuevo anfibio. Se corrigieron fallos críticos relacionados con sus habilidades principales, como Catchy Lick y Amphibian Rhapsody, asegurando que el héroe funcionara según lo previsto y no generara exploits inesperados. También se ajustaron interacciones específicas con el Aghanim's Shard de Largo, vitales para su progresión en las partidas de alto nivel.
Pero el 7.40b no solo fue un parche de emergencia para Largo. También abordó problemas que surgieron o se agravaron con el 7.40 en el roster principal. Héroes como Bloodseeker, Brewmaster, Clockwerk, Enchantress y Juggernaut recibieron correcciones específicas. Esto es crucial, ya que un parche mayor siempre introduce interacciones inesperadas, y ver a Valve actuar tan rápido para pulir a los héroes ya establecidos garantiza que la fase de adaptación de la meta sea lo más justa posible.
Además, se implementaron soluciones generales a problemas del sistema, incluyendo errores con los cosméticos de los wards, interacciones del Smoke of Deceit y fallos en la sección de Dota+. La velocidad con la que se implementó el 7.40b subraya el compromiso de Valve de mantener la integridad competitiva. Largo ya está listo para empezar a definirse en la senda del MOBA, y ahora los jugadores pueden concentrarse en dominar su kit sin tener que preocuparse por bugs que rompan el juego.
