La versión de PC de Death Stranding 2: On the Beach acaba de recibir su actualización 1.2, una descarga esencial para quienes buscan estabilidad técnica, especialmente en dispositivos portátiles. Kojima Productions se ha centrado en optimizar el uso del ancho de banda PCIe, lo que se traduce en una mejora directa de los fotogramas por segundo en sistemas con hardware más ajustado.
Para los usuarios de Steam Deck, esta noticia es música para sus oídos. Al optimizar la gestión de datos entre la CPU y la GPU, el juego ahora mantiene una tasa de frames mucho más sólida en la consola de Valve, eliminando esos tirones molestos al recorrer los vastos paisajes del juego. No es solo cuestión de potencia bruta; es una cuestión de eficiencia en cómo el motor Decima maneja los recursos de estos sistemas compactos.
Además del rendimiento, el parche corrige varios problemas que afectaban la inmersión. Si alguna vez te frustraste porque tus capturas de pantalla en HDR se veían lavadas y sin color, ese error ha sido subsanado. También se han resuelto conflictos con el Steam Input para quienes usan el mando DualShock 4, asegurando que los gatillos registren correctamente la presión, algo vital cuando llevas una carga pesada sobre los hombros de Sam.
Aunque la actualización es sólida, el equipo de desarrollo ha confirmado que todavía hay trabajo por hacer. Actualmente están investigando las caídas de rendimiento que ocurren al usar la mira del rifle de francotirador, un problema conocido que recibirá su propio hotfix próximamente. Por ahora, este parche 1.2 es un paso firme para hacer que la experiencia en PC sea tan fluida como la visión original de Kojima.
